
Cuando estés leyendo este post habré superado las 100.000 visitas en este lugar. Creo que es una cifra como para hacer una reflexión y, sobre todo, dar las gracias a todos y a todas. Cuando decidí, bastante bien aconsejada y asesorada, abrir esta ventana en la red, la verdad es que no me esperaba que iba a ser tan apasionante. Por eso es a esa persona, a la primera que quiero darle las gracias, de corazón.
Al principio, los primeros meses estaba a la expectativa porque realmente no sabía si lo que escribía le interesaba a las personas, si estaba entrando en temas demasiado personales o si, simplemente, agradado o no el que yo estuviera con este espacio en la red. También me daba algo de temor el tiempo que hay que dedicarle a actualizar el blog y a responder a los comentarios. Pero pronto descubrí que esta plataforma te ofrece la posibilidas de escribir a cualquier hora y programarlo para que se publique cuando tú decidas. Además, lo mío no es escribir con lo que me arriesgaba a que los opinadores me dieran alguna que otra leche. Por eso, quise dejar claro desde el principio que pedía disculpas por los errores, sobre todo porque escribo como me sale del corazón. Algunas veces, demasiadas diría yo, he tenido que contenerme porque no he podido ser todo lo sincera que yo soy en algunos post. También tomé la decisión de publicar todos los comentarios, también los que ponen en cuestión o hacen una crítica negativa a mi labor como concejala, a mi responsabilidad dentro del PP o aquellos que no están de acuerdo con los planteamientos que defiendo en algunos temas. Creo que así es como se genera de verdad el debate y se enriquecen las ideas. He aprendido mucho de vosotros y vosotras.Y, aunque me apasiona la política, en este lugar he encontrado un sitio en el que también expresar mis sentimientos y mostrarme tal y como soy. Y he tenido que contenerme muchas veces que he querido abrir entero mi corazón, para no perjudicar a nadie. ” Mariví, que hay que ser prudente y cauta, que tú por tu responsabilidad no debes comentar en el Blog todo lo que sientes en cada momento” me repite una de las personas a las que más quiero. Y eso me ha costado trabajo pero creo que he conseguido decir lo que sentía en cada momento sin molestar a nadie.
A través de este espacio he podido vivir experiencias únicas. Más de 3.000 personas de Málaga se han puesto en contacto conmigo a través de esta vía para comentarme lo que le preocupaba y solicitar información o apoyo por los momentos de dificultad que estaban atravesando. Más de 1000 personas de otras ciudades me han planteado dudas y cuestiones sobre la Ley de Dependencia, el empadronamiento para personas inmigrantes, los recursos de las administraciones para tratar de ayudar a menores en riesgo o como acceder a una vivienda protegida. Más de 70 mujeres me han escrito para saber si lo que les estaba sucediendo era o no violencia de género. Tan sólo por ésto ya ha merecido la pena estar aquí. Más de 1500 personas mayores de Málaga me han pedido información sobre los programas que tenemos en marcha desde el Ayuntamiento porque su principal problema es la maldita soledad de la que necesitan salir. Todos estos comentarios, como podrán entender no han sido publicados por petición expresa de las personas o porque contenían datos personales.
He tenido la suerte de conocer a Manuel, que con sus 90 años, se ha convertido en una de las personas más cercanas a mí en los últimos meses. Cuando Manuel comenzó a comentar los post evidentemente yo no sabía su edad. Me llamó la atención su manera de escribir y lo abierto que era en algunos asuntos. Entonces me pidió conocerme en persona y ha sido de verdad todo un descubrimiento. Su sabiduría y su experiencia tienen un valor incalculable. Ahora está al día en todo lo que se refiere a nuevas tecnologías, pero ha tenido una vida dura en la que ha aprendido a superarse ante cada dificultad.
Pude ayudar también a una madre que, desde otra ciudad, no sabía nada de su hijo y le habían dicho que estaba en Málaga. Ahora Rosario ya sabe que al menos, su hijo está bien. He tenido la oportunidad de reencontrarme con amigas y amigos de los que nada sabía desde que abandonó el colegio y el instituto. Y este lugar me ha dado también la posibilidad de desahogarme en algunos momentos en los que necesitaba hacerlo. Y conseguimos también muchos donantes de plaquetas para esa persona que lo necesitaba y muchos nuevos donantes de sangre que acudieron a la cita prevista. Regalar vida es de los gestos más generosos que conozco.
Por todo esto quiero daros las gracias de corazón. Y por todo esto quiero seguir adelante, más ilusionada que nunca y más segura porque me siento bien y porque algunos de vosotros y vosotras sois cómplices de algunos de los momentos más importantes de mi vida. Gracias de corazón.