” De buena, eres maravillosa ”


De nuevo paso por aquí en un día en el que volveremos a recordar a Olga. Dentro de unos minutos se celebra la entrega de Premios de Periodismo Ciudad de Málaga, y en el acto, y a petición de la Asociación de la Prensa de Málaga, recordaremos a Olga. En realidad he entrado aquí unos minutos para dejaros un artículo que ayer publicaba La Opinión de Málaga de Martín Moniche. Gracias a Martín en estos últimos 3 años he podido compartir momentos con Olga que hoy son ya inolvidables para mí. En su artículo Martín describe a la perfección quien es Olga y como vivía y sentía. También hace una defensa de la bondad humana y eso hoy casi nadie lo hace. Dejo aquí este precioso artículo que cuanto más lo leo, más me emociona. 

” De buena, eres maravillosa” 

Profeta de la alegría


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Me cuesta mucho trabajo escribir aquí sobre Olga Muñoz. La verdad es que hoy lo que siento es que es muy duro que nos haya dejado y de esa manera, de repente. Aún guardo ese clip de Playmovil de una niña  rubia con un ramito de flores, en forma de broche,  que me dió un dia en Málaga Televisión y esos CD con las entrevistas que le ha hecho a mi hijo en las cabalgatas de los últimos dos años. Nos veíamos ahora más a menudo y fuera del ámbito profesional de ambas porque compartimos un amigo, un  gran amigo, Martín Moniche. Gracias a Martín es estos dos años he podido conocer mucho más a Olga. No puedo decir más. Hoy aún no puedo. Por eso os dejo aquí dos artículos que recojen a la perfección la esencia de Olga. Uno es de Virginia Guzmán, amiga y compañera de Olga y mía. Otro de Gonzalo León, al que cada día aprecio más porque es valiente, sincero y muy original, como Olga. Cuando los leáis os daréis cuenta de que , aunque siempre es difícil perder a alguien, mucho más difícil es que se marche una persona como ella. Grande Olga  en todos los sentidos. Gracias por ser, como dijo ayer Rafael Pérez Pallares, esa profeta de la alegría.Un beso enorme allá donde estés.

Olga, esa eterna sonrisa. Por Virginia Guzmán. 

Buen viaje Olga. Por Gonzalo León