La fuerza del corazón


Es viernes y ya dije el aquí hace una semana que procuraría dejar algo de música por aquí los viernes. Mañana estará en Málaga Alejandro Sanz, y será la primera vez  de todas las que ha venido que no pueda ir al concierto. Dejo aquí la canción que mas me gusta de él. No es nueva. Quizás me guste mas el Alejandro Sanz del principio, aunque de cada uno de los discos se pueden sacar canciones preciosas como ésta.  No puedo calcular la de veces que he escuchado esta canción y no me canso de ella .  Para mí dice mucho del sentimiento y de la manera de vivir el amor. La intensidad y la pasión en la manera de vivir la vida son imprescindible para mí , aunque a veces duela. Aquí la dejo para que la disfrutéis. Sé que hay una persona, mi hermana Ángela, a la que le va a gustar especialmente este post .  Buen fin de semana.

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El 70% de los niños pueden salvarse del cáncer


Dejo aquí este vídeo que lo dice todo. La cáncer infantil con más prevención, más investigación y , como piden hoy las organizaciones de padres de niños con cáncer de todo el mundo, un diagnóstico precoz, podemos vencerlo. Mucha fuerza desde aquí a todos los niños que luchan por vencer esta enfermedad de la que se puede salir. Un recuerdo para los que ya no están aquí porque lucharon con fuerza y no pudieron salir. Especialmente el recuerdo para Mireia y para su madre, una de las luchadoras que nos dejó el año pasado con sólo 8 años. Hay días que aún me parece verla corretear por la Plaza del Teatro Cervantes… .Ahora su madre nos recuerda cada día que toda la fuerza de Mireia se la ha pasado a ella para poder seguir viviendo sin ella.

Un reconocimiento muy especial a todas las organizaciones que trabajan en Málaga para que los niños con cáncer y sus familias puedan vivir lo mejor posible esta enfermedad: Avoi , Fundación Luis Olivares , Fundación Césare Scariolo, Fmaec y la Asociación Española contra el Cáncer de Málaga . Y aunque no es del ámbito ciudadano, sí quiero reconocer y agradecer aquí hoy la gran labor de la Casa Ronald McDonald en Málaga, porque hacen posible que muchas familias puedan estar en la Casa en momentos muy difíciles y lo hacen de una manera muy especial. Gracias a todos ellos, en Málaga se hace una labor inmensa de asistencia durante y tras la enfermedad, con los niños y sus familias.

Mucha fuerza también para los familiares que son una pieza clave en todo el proceso. Y una petición alta y clara desde aquí a todos los que tengan la responsabilidad de elaborar presupuestos en cualquiera de los ámbitos gubernamentales:  por favor, no reduzcan ni un sólo euro en investigación para combatir esta enfermedad ni para su prevención . Se pueden reducir partidas presupuestarias de otros lugares no tan esenciales como éste.

Here comes the sun


Dentro de unas horas se cumple un año de la muerte de mi padre. Es verdad que cuando hay alguien al que quieres mucho que ya no está, el tiempo pasa un poco más despacio. Lo he comprobado este año. Se fue en la madrugada del 9 al 10 de Diciembre en una de las habitaciones de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Civil. Se fue pero, como era tan especial para todo, se marchó resistiéndose a irse. Con 62 años , cuando estás empezando a disfrutar de tus nietos, cuando recuperas poco a poco aquello que habías estado deseando durante años… , es muy difícil asumir que te vas a morir. Como me dijo en el hospital , estaba recibiendo en esos días un cariño tan grande por parte nuestra,  y de sus hermanos y sobrinos, que no quería marcharse. En este año me he dado cuenta de que las personas te marcan más cuando dejan de estar. Y he comprobado que los valores que esas personas te transmiten, adquieren mucha más intensidad cuando la persona que te los transmitió ya no está. Y lo cierto es, que no ha habido un sólo día de estos 365 que no haya tenido al menos una o dos ráfagas al día  de recuerdos de mi padre. Mi hijo me ha ayudado también porque cada vez que nos ha pasado algo bueno, se ha encargado de decirme que el abuelo nos está mandando energía desde el cielo. Con mi padre mantuve una relación muy especial en el más amplio sentido de la palabra. Pero me enseñó , como mi madre, a luchar para conseguir aquello que quieres. Me enseñó que la vida se vive una sola vez, por eso él la vivió con intensidad hasta que un cáncer le atrapó.

También he comprobado este año  que cuando se va de tu lado una persona, en este caso para siempre, sólo recuerdas los momentos buenos. Se fue demasiado pronto y merecía haber vivido más años para disfrutar de nosotras y de sus nietos . Dentro de poco tendría ya 5 nietos, todos hombres, y estoy segura de que hubiese disfrutado muchísimo viéndolos a todos juntos. Su marcha , aunque nos deja mucho dolor, nos ha traído también más unión entre las primas y mi tía , y eso a mí me da muchas satisfacciones cada día porque estoy descubriendo que tengo una familia llena de personas con unos valores que me gustan mucho.   Termino este post con música, una de las pasiones de mi padre y con la primera canción que recuerdo que él cantaba con la misma guitarra acústica que James Taylor, interpreta esta preciosa canción de George Harrison con The Beatles, otra de sus grandes pasiones.   Jamás podré olvidarlo y, donde quiera que esté, quiero que sepa que cada día que pasa lo quiero más .

 

” Felicidades mamá “


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Ha sido hoy un día muy especial para mí. En mitad de la vorágine de la campaña electoral, y sin parar ni un minuto, he tenido hoy un día cargado de emociones y sentimientos encontrados. Hace un año y una semana, un día entre semana mientras preparaba la cena de mi hijo, que entonces tenía 4 años, éste entró en la cocina para darme un papel de los que trae del colegio. Me dijo:

– ” Toma mami este papel es para que llevemos material para hacer el regalo del día de padre”.

Yo me di la vuelta y cogí el papel con normalidad. Continué haciendo la cena y él se fue al salón a seguir viendo Bob Esponja. Tres minutos más tarde volvía a la cocina para decirme:

– Mami, una cosa, que digo yo que será mejor que me busques un padre para darle ese regalo que voy a hacer en el cole, ¿no? .

Era la primera vez que reclamaba un padre, en este caso para darle un regalo. Hasta entonces, nunca antes me había dicho nada ni había sentido esa necesidad, o al menos no la había expresado. La verdad es que se me cogió un pequeño pellizco en el estómago. Pero en cuestión de segundos, reaccioné con la misma naturalidad que había recogido el papel que me traía del cole, y le dije:

– ” Víctor, ese regalo es para mí porque yo soy mamá y papá”.

Él me miró con los ojos bien abiertos y me dijo:

– ” Mami entonces el regalo es para ti. Compra una camiseta de tu talla” ( en el papel del colegio pedían una camiseta y pintura de tela).

El día 19 de Marzo del año pasado cuando salió del cole, no sólo me dio mi regalo sino que me recitó una poesía que había aprendido para el día del padre.

Desde el año pasado hasta esta mañana, nunca hemos vuelto a hablar de ese tema. Y esta mañana al despertar me dijo:

– ” Felicidades mamá, que hoy es tu día también. Como eres papá y mamá, hoy tendrás tu regalo. Por favor intenta venir tú a recogerme hoy en vez de la abuela, que tengo que darte tu regalo”.

Y me ha dejado de piedra porque solo habíamos hablado del día del padre una sola vez y hace un año. Hace una semana volvió a traer el papel del regalo en la mochila y esta vez no me lo dio, sino que yo lo vi en la mochila. Pedían de nuevo una camiseta y pintura de tela. Compré la camiseta y la pintura y se la metí el lunes pasado en la mochila y avisé a su seño. Para que luego digan que los niños tienen poca memoria… . Cuando hoy he ido a recogerlo al cole y me ha dado el regalo, he entendido mucho más a mi padre y a mi madre.

Es hoy además el primer día del padre en el que mi padre no está. Y la verdad que aunque él no era muy amigo de celebrar días, me llevo acordando de él mucho hoy. Recuerdo que hace 4 años, lo llamé sobre las 11 de la noche del día del padre para felicitarlo y le dije que le compraría un detalle. Él me dijo que el mejor regalo sería poder tomar un café o comer conmigo porque eso le hacía mucho más feliz que cualquier otra cosa. Ahora, que ya es tarde y no tengo manera de remediarlo, me arrepiento de no haber buscado más huecos para poder verlo cada vez que me llamaba. Mi padre me dejó como herencia su música, que procuro oír cada vez que tengo tiempo, aunque sea cuando llego a casa de noche. Y cuando escucho su música es como si estuviese a su lado, aunque no sea igual. Por eso, a todos los que tengáis la suerte de tener a vuestros padres, me permito daros un consejo: disfrutad de ellos al máximo.

Por la reacción tan natural y tan tierna de mi hijo hoy al felicitarme y más tarde al darme su regalo ( que es la foto de este post), y por esos recuerdos que se me vienen a la cabeza hoy de esas llamadas de mi padre, este día ha sido inolvidable. Felicidades a todos los padres del mundo, y a todas las madres que, como yo, somos madres y padres.

Salud y paz para vosotros en 2012


Va acabando 2011… . Ha sido un año duro y que yo jamás podré olvidar porque se marcho mi padre este año… . Por eso, me cuesta mucho hacer balance de este año que acaba. Han pasado también cosas buenas pero el 2011 estará siempre marcado en mi vida por la marcha de mi padre. Este año me he dado cuenta que todo tiene arreglo, menos la muerte. También varios amigos han perdido la vida este 2011. Por eso lo que os deseo para el año que entra esta noche es mucha salud. Con salud y energía se puede salir adelante aunque vivamos momentos difíciles. Eso es los que quiero para vosotros en 2012: salud y paz. Y que seamos capaces de vivir lo mejor posible valorando aquello que a veces no valoramos demasiado, una sonrisa, un abrazo, una llamada de un amigo… Eso es lo que nos hace de verdad felices cada día. Que tengáis una estupenda entrada de año y lo dicho, mucha salud. Un abrazo grande

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Os deseo lo mejor ahora y siempre


Estas serán , sin duda, unas navidades diferentes. Ya no está mi padre. Esta noche mi hijo y mis sobrinos serán los que hagan que podamos esbozar una sonrisa. Quiero hoy desearos lo mejor en estas fiestas y siempre. A todos los que estáis al pié del cañón cada día para salir adelante a pesar de las dificultades, a todos los que entráis cada día en este lugar para compartir, a todos los que estáis cerca de mí, mis compañeros, mis amigos, y familia. A todos mis mejores deseos y un consejo: tenemos que disfrutar mucho más de los gestos, de las sonrisas, de los besos, de los abrazos y de esos encuentros con los que queremos, porque esos momentos deben ser la base de nuestra felicidad. Cuando están aquí todos los que quieres, apenas le das importancia a esto, pero cuando falta alguno, te das cuenta de que no valoramos demasiado esos momentos. Ahora me gustaría dar marcha atrás al tiempo y poder recuperar algunos momentos no vividos con mi padre, pero sé que es imposible. Por eso, vamos a disfrutar de ese cariño, de esos momentos, de esos encuentros como si fuesen los últimos. Eso es para mí la felicidad, compartir cariño con los que quieres de verdad. Que tengáis una Feliz Navidad y os mando un abrazo muy fuerte cargado de paz y una canción que dice mucho para mí.

Get back . Gracias, de corazón


Hasta hoy no he podido sentarme para entrar aquí, en este lugar en el que, sabéis los que entráis en él, que es como el cajón del fondo de mi alma algunas veces. El sábado a las 7.01 h. de la mañana se marchó mi padre. Las horas previas fueron, sin ninguna duda, las más duras de mi vida en mis 40 años de edad. Estos 50 últimos días de mi vida que han finalizado con la muerte de mi padre,  han sido también días en los que he vivido tantas emociones tan diferentes unidas, que es imposible describirlas con palabras. Tampoco puedo describir el momento más duro, su marcha. Eso hay que vivirlo para saber lo que se siente. Por eso hoy lo que quiero hacer es dar las gracias a toda mi familia y a las personas que más nos han ayudado en estos 3 años desde que a mi padre le diagnosticaron el maldito cáncer que se lo ha llevado con 61 años recién cumplidos, y especialmente a los que han estado a mi lado en estos últimos 50 días.

Y quiero empezar por mis hermanas porque juntas, las tres, hemos tenido que afrontar algo absolutamente nuevo para nosotras. Porque aunque sabíamos que más pronto que tarde íbamos a tener que pasar por esto desde que a mi padre le diagnosticaron el cáncer, cuando han llegado los momentos más duros, hemos estado muy unidas, tomando decisiones muy difíciles las tres y más unidas que nunca. Nosotras somos muy diferentes en caracteres, y, aunque suene raro lo que voy a decir, me ha gustado nuestra unión en estos días tan complicados y de tanto dolor que hemos compartido en todo momento, y que no nos ha paralizado, ya que teníamos que ir tomando decisiones a medida que iban pasando las horas previas al adiós de mi padre. Por eso, hoy más me nunca, me siento muy orgullosa de mis hermanas, Carmen y Ángela. Las tres hemos estado dándole a mi padre todo el amor que teníamos hasta el último suspiro, hasta el final. Hemos podido decirle muchas veces estos días lo mucho que lo queríamos y hemos estado tratando de que se marchara en paz y sin dolor, evitando al máximo ese sufrimiento final al que él tanto miedo tenía. Y esto nos ha servido para estar más cerca las tres. Carmen con su genio y su fuerza , Ángela con su ingenuidad y su dulzura,  y yo, como soy yo, con mis defectos y mis virtudes, las tres cambiábamos la cara cuando entrábamos en esa habitación y sacábamos cada día mas fuerzas para darle más cariño . Es duro, pero es como lo siento hoy.

En segundo lugar  quiero  reconocer y agradecer a sus hermanos su dedicación en estos 50 días, a todos, a los cuatro, pero especialmente a mi tía Carmita que, una vez más ha desprendido ese cariño tan protector y tan tierno que sólo ella sabe dar. Y ella es la que más difícil lo tiene ahora porque mi abuela, que acaba de perder a su hijo, vive con ella. Por eso quiero desde aquí agradecerle todo lo que ha hecho por  mi padre, ahora en su final y durante su larga enfermedad. Cuando mi padre ya no podía comer, sólo quería las manzanas asadas de su hermana que sí se las comía. Cuando quería levantarse y ya no podía ser porque no tenía fuerzas, era mi tía la que siempre tenía una palabra para conformarlo. Cuando sólo le funcionaban sus pulmones para poder respirar, ella era la que estaba presente cuando lo lavaban… Cuando llegamos a Parcemasa y ella y mi abuela quisieron ver a mi padre para despedirse de él,  las últimas palabras de cariño antes de cerrar el féretro, cuando a nosotras ya no nos quedaban más fuerzas , fueron ese ” adiós cariño” que jamás podré olvidar. Y también quiero agradecer al resto de sus hermanos, Baldomero, Paco y Juanma, que han estado estos 50 días al pié del cañón ayudándonos y dándole mucho cariño a mi padre. A sus tías Pepita y Marisol que han estado por el hospital visitándolo. Gracias  a sus primos, Mari Carmen, Daniel , Maruchi ,  y a sus sobrinos María, Marta, Amparo y Pablo que han ido a estar con él durante estos 50 días.

Y a mi abuela… que ha estado con 85 años al pie del cañón con su hijo, estando a su lado el máximo que sus fuerzas le han permitido. Ahora, tenemos que sacar fuerzas para animarla a ella, aunque debo confesar que no tengo palabras para darle consuelo. Lo más duro del mundo es que una madre pierda a su hijo y ella, aún no puede entender como no se ha ido ella antes… no lo entiende ella, ni yo. Trato de ponerme en su lugar porque ya soy madre, y el dolor mío se multiplica por mil… p ,ero yo sí tengo a mi hijo y espero marcharme antes que él. A ella ya le falta su hijo Salvador y aunque tiene cuarto hijos más, es insustituible el que ya no está. Mi abuela me esta dando una lección magistral estos días, porque aún con ese dolor que siente tan inmenso, sabe estar en su sitio, y a tiene una fortaleza que admiro profundamente.

Gracias a todos y cada uno de los amigos que han  pasado por el hospital: Antonio, María José, Paco, Adolfo, Rafi, Pedro,…y creo que no se me olvida ninguno. Gracias a Juan y a Juanma, uno amigo mío y el otro voluntario de la Asociación Española contra el Cáncer que se ha hecho en estos 50 días amigo de mi padre. Cuando ves como hay personas que generosamente dedican su tiempo a tratar de arrancar una sonrisa a una persona que casi no tienen fuerzas para vivir, es cuando te das cuenta de que afortunadamente, esos valores de la entrega a los demás existen y se hacen realidad detrás de cada una  de esas sonrisas.

Gracias a todo el equipo de la planta tercera del pabellón A de Carlos Haya “Oncología”, a todos desde las personas que entraban a ordenar y limpiar la habitación de mi padre hasta las enfermeras y enfermeros, auxiliares y celadores. Gracias  también a las personas que están atendiendo a los familiares en el bar de Carlos Haya porque nos han animado en cada momento cuando apenas teníamos apetito por lo que estábamos viviendo.

Gracias a sus dos doctoras, a Inmaculada Alés, su oncóloga que ha estado estos 3 años y medio tratando a mi padre y que ha sido guía y su máxima autoridad en estos últimos días. De Inmaculada quiero resaltar su humanidad. A un médico se le exige que haga bien su trabajo, pero cuando además lo hace, como ella lo ha hecho, con tanto cariño y comprensión, merece que sea agradecido. Recuerdo ahora como a principios del mes de Noviembre al salir de estar viéndolo en la habitación, nos dijo a mi tía y a mí que se estaba acercando el final, y lo hizo con los ojos llenos de lágrimas. Esas lágrimas y esa forma tan especial de hablarle a mi padre, jamás podré olvidarlas y no tendré como agradecerlo. Y su otra doctora en la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Civil  ha sido Susana Pascual. Junto a ella he vivido los momentos más duros,  y ella ha sido la que nos ha ido diciendo en cada momento cuáles iban a ser los cambios que mi padre iba a sufrir hasta el inevitable final. De Susana, con la que hemos tratado menos tiempo pero ha sido muy intenso, quiero destacar su manera tan dulce de decir esas cosas tan duras y tan difíciles de digerir, y también su mirada cuando destapaba a mi padre para ver como estaba . Esa mirada tan tierna jamás se la había visto a nadie nunca y menos hacia una persona que realmente acababa de conocer.  Y a Susana quiero agradecer también que me advirtiera sobre las últimas 80 horas de vida de mi padre, y aún advertida y habiéndome dicho ella que iba a ser inmensamente duro, hasta que no lo he vivido, no he podido comprobar cómo es ver morir a un padre de esa manera.

Y ya casi termino agradeciendo también a las personas que no me han dejado de apoyar en ningún momento. Sobre todo a mi madre que sé que ha sufrido mucho con todo esto y que ha estado atendiendo a mi hijo casi las 24 horas durante estos últimos 50 días. Mi madre sé que ha sufrido mucho todo esto en silencio, sacando fuerzas para ayudarnos a nosotras, sus hijas y a sus nietos.  Y gracias  a mis amigos, a Boxó, Isa, Martín, Rosa, Raúl, Juanma, Víctor, Jota, Elías, Gemma, Adela, Carlete,  Patricia, Edu… que han estado ahí muy cerca de mí, dándome palabras de aliento cuando me hacían falta. Especialmente quiero agradecer a Martín que , el día del funeral, se encargara de estar con mi hijo haciendo que pasara una agradable tarde en el zoo de Fuengirola. Y quiero dar las gracias también  a todas y cada una de las personas que a través de este blog y de las redes sociales han estado pendientes en todo momento de la evolución de mi padre y me han estado dando mucho cariño y mucha fuerza. Para que luego digan que las redes sociales son frías… yo sé ahora más que nunca que no lo son.

Y a mi hijo también quiero darle las gracias porque sin darse cuenta es ahora mi mejor consuelo. El hace que regenere las fuerzas para salir adelante. La vida sigue y el que más ha perdido es mi padre que nos ha dejado. Ahora, después de lo vivido, sólo quiero seguir viviendo como siempre lo he hecho, con optimismo, con ganas de cambiar aquello que veo injusto y no me gusta demasiado,  y disfrutando de los pequeños momentos que en realidad son los que me hacen más felices. Mi padre me deja como herencia ese optimismo y esas ganas de vivir que ha tenido siempre y que contagiaba a los que tenía a su alrededor, me deja parte de su pasión por la música, y la entrega por el trabajo que lo caracterizaban. Y… tengo que terminar este post con música porque así recordaba él los momentos y a las personas. Así que dejo otra de The Beatles, otra de sus favoritas. Gracias a todos, de corazón.

Eliminemos los estigmas sobre el Sida


Hoy en el Día internacional de lucha contra el VIH-Sida quiero dedicar este post a la Asociación Anti-SIDA de Málaga, a todos y a todas los que forman esa gran familia que tanto hacen por las personas que ademas de tener VIH , están excluidas y solas. Y muy especialmente a Alicia Cueto, su presidenta, una mujer luchadora , constante, optimista y con un corazón que no sé como le cabe en el pecho . Con ella y de ella he aprendido y aprendo cada día mucho sobre la vida. Y hace muchos años ya me dijo Alicia que lo mas duro de romper son los estigmas que alojamos en nuestras mentes sobre el VIH . Hoy desde aquí, una vez mas, levanto la voz para aportar mi granito de arena para acabar con esos malditos estigmas . Y os dejo una de las fotos más bonitas que he visto nunca. Es Alicia Cueto y uno de sus ” niños” . La foto esta colgada en la Casa de Acogida que hemos inaugurado hoy y por la que tanto hemos luchado juntas.

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Gracias eternas, gracias por tanto cariño


Escribo desde la habitación 324 del Pabellón B de Carlos Haya. Hoy nos marchamos. Llevamos aquí con mi padre 27 días y aunque mis hermanas y yo hemos decidido enviar una carta de agradecimiento a los medios de comunicación , quiero dejar aquí un testimonio de profundo agradecimiento por las atenciones y el inmenso cariño que le han dado a mi padre y a nosotras todos y cada uno de los profesionales que forman el equipo de la planta tercera de Oncología de Carlos Haya. Hemos estado en otras plantas esos años en las diferentes intervenciones que le han tenido que hacer a mi padre, pero sinceramente , la humanidad y el cariño que regalan todos aquí es incalculable y no sé como agradecerles todas esas sonrisas, esos apretones de mano, esas palabras que te calman cuando la desesperación te empieza a llegar y…tantos otros gestos en momentos muy difíciles y muy duros. Es ley de vida que tu padre y tu madre se tengan que marchar, pero cuando te toca…que difícil es de asumir y de aceptar. Por eso, y porque en estos pasillos siempre hay alguien con los ojos hinchados de llorar y siempre hay alguien del equipo que se acerca , te calma y hasta te da un abrazo sin apenas conocerte , pero sobre todo por el cariño y el amor que le han dado a mi padre aquí quiero dar las gracias con todas mis fuerzas. Aquí cumplió mi padre 61 años el día 20 de Octubre y nunca podré olvidar como ese día , todas las personas del equipo que entraban en la habitación, le arrancaban una sonrisa a mi padre. Quiero agradecer también todo lo que su oncóloga , Inmaculada Alés, está habiendo por el . Hoy me han impresionado sus ojos llenos de lagrimas mientras hablaba conmigo fuera en el pasillo. Esa humanidad me ha impresionado para bien muchísimo. Y también agradecer a Juanma y José Luis, dos personas excepcionales también, que han estado viniendo cada dos días como voluntarios de la Asociación Española contra el Cáncer y que también han sido capaces de arrancar sonrisas a mi padre . Y no que quiero olvidar de Juan Antonio Torres. Lo he conocido en Twitter y es el jefe de la junta de personal del hospital. Juan ha estado también junto a mi padre y junto a mi todos estos días , muy pendiente de todo y dándole a mi padre dosis de cariño y de energía . A todos los enfermeros y enfermeras, auxiliares , celadores de esta planta que no nombro uno por uno para no olvidar a nadie. Ahora nos marchamos a la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Civil y si el equipo tiene solo la mitad de humanidad que el de esta planta, será una nueva experiencia vital que no podré olvidar y que nunca tendré manera de agradecer. Gracias eternas, gracias por tanta humanidad.

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