Get back . Gracias, de corazón


Hasta hoy no he podido sentarme para entrar aquí, en este lugar en el que, sabéis los que entráis en él, que es como el cajón del fondo de mi alma algunas veces. El sábado a las 7.01 h. de la mañana se marchó mi padre. Las horas previas fueron, sin ninguna duda, las más duras de mi vida en mis 40 años de edad. Estos 50 últimos días de mi vida que han finalizado con la muerte de mi padre,  han sido también días en los que he vivido tantas emociones tan diferentes unidas, que es imposible describirlas con palabras. Tampoco puedo describir el momento más duro, su marcha. Eso hay que vivirlo para saber lo que se siente. Por eso hoy lo que quiero hacer es dar las gracias a toda mi familia y a las personas que más nos han ayudado en estos 3 años desde que a mi padre le diagnosticaron el maldito cáncer que se lo ha llevado con 61 años recién cumplidos, y especialmente a los que han estado a mi lado en estos últimos 50 días.

Y quiero empezar por mis hermanas porque juntas, las tres, hemos tenido que afrontar algo absolutamente nuevo para nosotras. Porque aunque sabíamos que más pronto que tarde íbamos a tener que pasar por esto desde que a mi padre le diagnosticaron el cáncer, cuando han llegado los momentos más duros, hemos estado muy unidas, tomando decisiones muy difíciles las tres y más unidas que nunca. Nosotras somos muy diferentes en caracteres, y, aunque suene raro lo que voy a decir, me ha gustado nuestra unión en estos días tan complicados y de tanto dolor que hemos compartido en todo momento, y que no nos ha paralizado, ya que teníamos que ir tomando decisiones a medida que iban pasando las horas previas al adiós de mi padre. Por eso, hoy más me nunca, me siento muy orgullosa de mis hermanas, Carmen y Ángela. Las tres hemos estado dándole a mi padre todo el amor que teníamos hasta el último suspiro, hasta el final. Hemos podido decirle muchas veces estos días lo mucho que lo queríamos y hemos estado tratando de que se marchara en paz y sin dolor, evitando al máximo ese sufrimiento final al que él tanto miedo tenía. Y esto nos ha servido para estar más cerca las tres. Carmen con su genio y su fuerza , Ángela con su ingenuidad y su dulzura,  y yo, como soy yo, con mis defectos y mis virtudes, las tres cambiábamos la cara cuando entrábamos en esa habitación y sacábamos cada día mas fuerzas para darle más cariño . Es duro, pero es como lo siento hoy.

En segundo lugar  quiero  reconocer y agradecer a sus hermanos su dedicación en estos 50 días, a todos, a los cuatro, pero especialmente a mi tía Carmita que, una vez más ha desprendido ese cariño tan protector y tan tierno que sólo ella sabe dar. Y ella es la que más difícil lo tiene ahora porque mi abuela, que acaba de perder a su hijo, vive con ella. Por eso quiero desde aquí agradecerle todo lo que ha hecho por  mi padre, ahora en su final y durante su larga enfermedad. Cuando mi padre ya no podía comer, sólo quería las manzanas asadas de su hermana que sí se las comía. Cuando quería levantarse y ya no podía ser porque no tenía fuerzas, era mi tía la que siempre tenía una palabra para conformarlo. Cuando sólo le funcionaban sus pulmones para poder respirar, ella era la que estaba presente cuando lo lavaban… Cuando llegamos a Parcemasa y ella y mi abuela quisieron ver a mi padre para despedirse de él,  las últimas palabras de cariño antes de cerrar el féretro, cuando a nosotras ya no nos quedaban más fuerzas , fueron ese ” adiós cariño” que jamás podré olvidar. Y también quiero agradecer al resto de sus hermanos, Baldomero, Paco y Juanma, que han estado estos 50 días al pié del cañón ayudándonos y dándole mucho cariño a mi padre. A sus tías Pepita y Marisol que han estado por el hospital visitándolo. Gracias  a sus primos, Mari Carmen, Daniel , Maruchi ,  y a sus sobrinos María, Marta, Amparo y Pablo que han ido a estar con él durante estos 50 días.

Y a mi abuela… que ha estado con 85 años al pie del cañón con su hijo, estando a su lado el máximo que sus fuerzas le han permitido. Ahora, tenemos que sacar fuerzas para animarla a ella, aunque debo confesar que no tengo palabras para darle consuelo. Lo más duro del mundo es que una madre pierda a su hijo y ella, aún no puede entender como no se ha ido ella antes… no lo entiende ella, ni yo. Trato de ponerme en su lugar porque ya soy madre, y el dolor mío se multiplica por mil… p ,ero yo sí tengo a mi hijo y espero marcharme antes que él. A ella ya le falta su hijo Salvador y aunque tiene cuarto hijos más, es insustituible el que ya no está. Mi abuela me esta dando una lección magistral estos días, porque aún con ese dolor que siente tan inmenso, sabe estar en su sitio, y a tiene una fortaleza que admiro profundamente.

Gracias a todos y cada uno de los amigos que han  pasado por el hospital: Antonio, María José, Paco, Adolfo, Rafi, Pedro,…y creo que no se me olvida ninguno. Gracias a Juan y a Juanma, uno amigo mío y el otro voluntario de la Asociación Española contra el Cáncer que se ha hecho en estos 50 días amigo de mi padre. Cuando ves como hay personas que generosamente dedican su tiempo a tratar de arrancar una sonrisa a una persona que casi no tienen fuerzas para vivir, es cuando te das cuenta de que afortunadamente, esos valores de la entrega a los demás existen y se hacen realidad detrás de cada una  de esas sonrisas.

Gracias a todo el equipo de la planta tercera del pabellón A de Carlos Haya “Oncología”, a todos desde las personas que entraban a ordenar y limpiar la habitación de mi padre hasta las enfermeras y enfermeros, auxiliares y celadores. Gracias  también a las personas que están atendiendo a los familiares en el bar de Carlos Haya porque nos han animado en cada momento cuando apenas teníamos apetito por lo que estábamos viviendo.

Gracias a sus dos doctoras, a Inmaculada Alés, su oncóloga que ha estado estos 3 años y medio tratando a mi padre y que ha sido guía y su máxima autoridad en estos últimos días. De Inmaculada quiero resaltar su humanidad. A un médico se le exige que haga bien su trabajo, pero cuando además lo hace, como ella lo ha hecho, con tanto cariño y comprensión, merece que sea agradecido. Recuerdo ahora como a principios del mes de Noviembre al salir de estar viéndolo en la habitación, nos dijo a mi tía y a mí que se estaba acercando el final, y lo hizo con los ojos llenos de lágrimas. Esas lágrimas y esa forma tan especial de hablarle a mi padre, jamás podré olvidarlas y no tendré como agradecerlo. Y su otra doctora en la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Civil  ha sido Susana Pascual. Junto a ella he vivido los momentos más duros,  y ella ha sido la que nos ha ido diciendo en cada momento cuáles iban a ser los cambios que mi padre iba a sufrir hasta el inevitable final. De Susana, con la que hemos tratado menos tiempo pero ha sido muy intenso, quiero destacar su manera tan dulce de decir esas cosas tan duras y tan difíciles de digerir, y también su mirada cuando destapaba a mi padre para ver como estaba . Esa mirada tan tierna jamás se la había visto a nadie nunca y menos hacia una persona que realmente acababa de conocer.  Y a Susana quiero agradecer también que me advirtiera sobre las últimas 80 horas de vida de mi padre, y aún advertida y habiéndome dicho ella que iba a ser inmensamente duro, hasta que no lo he vivido, no he podido comprobar cómo es ver morir a un padre de esa manera.

Y ya casi termino agradeciendo también a las personas que no me han dejado de apoyar en ningún momento. Sobre todo a mi madre que sé que ha sufrido mucho con todo esto y que ha estado atendiendo a mi hijo casi las 24 horas durante estos últimos 50 días. Mi madre sé que ha sufrido mucho todo esto en silencio, sacando fuerzas para ayudarnos a nosotras, sus hijas y a sus nietos.  Y gracias  a mis amigos, a Boxó, Isa, Martín, Rosa, Raúl, Juanma, Víctor, Jota, Elías, Gemma, Adela, Carlete,  Patricia, Edu… que han estado ahí muy cerca de mí, dándome palabras de aliento cuando me hacían falta. Especialmente quiero agradecer a Martín que , el día del funeral, se encargara de estar con mi hijo haciendo que pasara una agradable tarde en el zoo de Fuengirola. Y quiero dar las gracias también  a todas y cada una de las personas que a través de este blog y de las redes sociales han estado pendientes en todo momento de la evolución de mi padre y me han estado dando mucho cariño y mucha fuerza. Para que luego digan que las redes sociales son frías… yo sé ahora más que nunca que no lo son.

Y a mi hijo también quiero darle las gracias porque sin darse cuenta es ahora mi mejor consuelo. El hace que regenere las fuerzas para salir adelante. La vida sigue y el que más ha perdido es mi padre que nos ha dejado. Ahora, después de lo vivido, sólo quiero seguir viviendo como siempre lo he hecho, con optimismo, con ganas de cambiar aquello que veo injusto y no me gusta demasiado,  y disfrutando de los pequeños momentos que en realidad son los que me hacen más felices. Mi padre me deja como herencia ese optimismo y esas ganas de vivir que ha tenido siempre y que contagiaba a los que tenía a su alrededor, me deja parte de su pasión por la música, y la entrega por el trabajo que lo caracterizaban. Y… tengo que terminar este post con música porque así recordaba él los momentos y a las personas. Así que dejo otra de The Beatles, otra de sus favoritas. Gracias a todos, de corazón.

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23 comentarios sobre “Get back . Gracias, de corazón

  1. Leyendo cada una de tus palabras he recordado cada uno de los momentos que viví hace poco más de 5 años y también me dio por escribir esto http://lavidaintensa.blogspot.com/2006/11/12-de-noviembre.html Te entiendo, no sabes como te entiendo… y ahora como te dije hace poco, no nos queda otra que tirar “palante” y tirar del carro para los que nos quedan aqui, con el recuerdo eterno y diario de nuestro ser querido que nos falta. Un beso y ya sabes, seguiremos sacando fuerzas 🙂

    1. Hola Carmen, pues si que ha sido parecido entonces… es duro pero mas duro es ver sufrir asi a un padre para morir. No hay derecho a eso. Mil gracias por tus palabras. Un fuerte abrazo

  2. A mí me ocurrió ya anteriormente (Padre y después Madre) y es como relatas tal cual Así que los internautas yo en particular te apoyamos y te damos palabras escritas de aliento y ánimo. Mariví, llévalo con mucha fe, creo que es lo único que no nos pueden quitar, y aquí estamos para leerte y decirte que la vida se compone de nacer, crecer, y morir, así es y así será siempre. Un beso y una flor.

  3. Precioso Mariví, poner palabras en positivo, de agradecimiento y escribirlas tras esta dura experiencia es otra muestra de amor. Te admiro hoy mucho más que antes. Adelante y a vivir lo mejor que sepas y puedas siempre.

  4. Estimada Marivi, me han emocionado tus palabras. Soy padre, hijo y abuelo. Soy un poco más joven que tu padre, y hace años que perdí al mío, y ahora es cuando más lo echo de menos. Quiero que sepas que te acompaño en ese dolor, y que tu padre y tu hijo deben de estar muy orgulloso de ti, porque eres una persona y madre ejemplar. Un abrazo de un compañero de Partido, y un amigo.

  5. Ánimo reina. Ahora toca tirar “palante”.
    Por cierto, conozco a Susana Pascual por amistad con su familia. Son todos igual de maravillosos en su trato y habéis tenido mucha suerte en que ella estuviera AHÍ.
    Era guapísimo y te digo una cosa: tu hijo tiene mucho aire a su abuelo……..

    1. Muchas gracias Carmina por tus palabras. Susana ha sido nuestro apoyo en estos últimos días. Si puedes, hazle llegar este post. Me gustaría que supiese lo agradecidas q estamos mis hermanas y yo y toda la familia. Un abrazo

  6. No he podido retener las lágrimas . Todo lo que dices lo he vivido con mi querido padre .
    Se fue hace cinco años , en la misma enfermedad que mi querido Salvador ” tu padre ” .
    LLegué a desear su partida muchas veces ” era insoportable ver su sufrimiento “.
    Lo mismo que a ti Marivi ….me ocó estar sóla con él en sus últimos momentos .

    Querida Marivi . Gracias por tu saber estar , gracias por estas palabras que aunque he derramado lágrimas ” estas han sido de emoción ” . Nada es por casualidad , todo tiene un sentido ……al menos lo espero . Besos y fuerzas para seguir .

    El gladiador ha ganado su última batalla .

    1. Uno de los consuelos que te queda es saber la maravillosa familia que tienes y lo orgullosos que te tienes que sentir de ellos y ellos de ti, a mi el Cáncer también me robó a mi abuelo, al que quería como un padre, aunque ahora todo es más duro, sientete afortunada por la personita que tienes en casa que es capaz de sacarle una sonrisa al más serio, espero que este duro golpe pase pronto y revivais sólo las cosas buenas de la maravillosa persona que era tu padre, un besazo cariño

      1. Gracias Marivi . Pero mis ojos no dejan de derramar lágrimas .
        Cada dia le echo más en falta …….. han sido tantas vivencias …….. y lo peor ……….las que el tiempo no esperó a que las pudiesemos compartir .

        Espero y deseo que vosotras y tu abuela esteis recuperando la paz ….. Besos para todas .

  7. Mariví lo siento muchísimo,son momentos muy difíciles pero eres fuerte y tiras para adelante.Que bueno dar las gracias a cada uno de los que han estado contigo, eso te hace grande, yo que ahora tengo momentos dificiles con mi madre tambien se lo que es contar con gente que siempre estan ahi y se valoran mas a las personas que quieres.Solamente darte un beso muy fuerte y cuida de tu abuela que aunque se haga la fuerte no lo es tanto, te lo digo por experiencia.

  8. Hola Mariví. Posiblemente de las personas que te han escrito un comentario sea a la única que no conozcas. La verdad es que nos hemos visto un par de veces cuando ibas a Churriana a algún evento con Celia de alcaldesa, yo era uno de los que estaban en la radio de allí pero eso es lo de menos. Tengo que decirte que te llevo siguiendo practicamente desde noviembre si no recuerdo mal. El caso es que me es imposible sacar palabras para comentar esto que has escrito. Sólo puedo decirte que sin conocer a tu padre. He sentido cada movimiento que ibas comentando desde las redes sociales y el corazón me dio un vuelco cuando se fue. No tenía ni idea de que se pudiera sentir tanto dolor por una persona a la que no conoces aunque eso sí comparto mi amor por los Beatles que tenia tu padre. Yo pasé eso hace tres años y me pillo fuera de mi tierra porque desde 2004 vivo en La Unión, en Murcia y te puedo decir que no tuve el valor ni las fuerzas de ir comentando poco a poco lo que iba pasando a mi padre. En fin quiero seguir ese dicho: cuando no tengas algo mejor que decir de algo no digas nada. Un beso, un abrazo y muchos ánimos y como dice mi amigo Cristobal de Churriana: palante siempre palante. (Por cierto compartimos amistad con Juanma un hombre (una persona) de los pies a la cabeza a la que hace mucho tiempo que no veo ni hablo con él pero que cada vez que lo veo en TV pienso olé por tí Juanma porque en su mirada sigo viendo al mismo tipo que conocí en un cursillo hace ya un montón de años y que sigue conservando esa humanidad y esa cara de puedes contar conmigo que tenía por entonces).

  9. buenas tardes, lo unico que te puedo decir es que lo siento muchisimo y me adjunto a tu dolor y a tus familiares______ animo y adelante, siempre queda los recuerdos de los seres queridos,

  10. Buenas noches Marivi, entiendo perfectamente por lo que estas pasando, yo hace 19 años que pasé por una situación idéntica, mi padre lo sufrió durante dos años y fue duro para toda la familia.
    Tu eres una mujer muy fuerte, siempre lo has sido y no tengo la mas mínima duda de que te repondrás pronto, aunque el recuerdo se mantiene para el resto de la vida, yo a mi padre lo tengo presente en cada momento feliz o triste de mi vida, en cada decisión acertada o errónea que tomo, ya no lo echo de menos por que estoy convencido de que sigue junto a mi.
    Un fuerte abrazo y mis más sinceras condolencias.

  11. Hola Maríví, yo al igual que varias personas que han respondido a tu mensaje, también perdí a mi madre hace cinco años y también de un maldito cáncer que no le dió ni la opción de poder luchar y combatirlo, a veces la vida es así, no te da opciones sino consecuencias. Aun hoy sigo sintiendo un vacío alrededor de mi propia vida que no puede ser llenado por nada ni nadie, porque una madre o un padre es como una fortaleza donde se enriquece tu propia vida y eso no se pierde nunca, puedes estar segura de ello, y toda la grandeza que podía tener tu padre la tienes ahora dentro de tí, ese es el lugar donde está ahora, porque a lo largo de tu vida seguirá contigo en todos tus momentos y en todas tus decisiones.

    Desde todo el equipo que formamos la revista Solera al que tengo la suerte de pertenecer como diseñador y fotógrafo, queremos enviarte todo nuestro apoyo y cariño, y que sepas que en estas fechas tan especiales queremos estar contigo porque por aquí todavía se te echa de menos, sobre todo por cuanto has sido capaz de hacer por los mayores. Un beso muy grande de tu revista más especial.

  12. Mi madre murió hace año y medio. Entiendo cada una de tus palabras. Sobre todo, cuando has comentado cómo cambiabais cuando entrabáis en la habitación. Nosotros estuvimos 15 días, 15 días interminables. Mi madre llevaba poco más de un año enferma y sólo tenía 49 años. Cuando se fue, me di cuenta de que la vida nos había arrancado las palabras para expresar nuestro dolor. Un amigo me dijo: “Esto nunca se supera, pero te aseguro que te volverás a ilusionar e incluso a ser feliz”. Te deseo lo mejor y creo que has sido muy valiente al compartir tu experiencia.

  13. Desde lo más profundo del sentimiento, quisiera elevar mi voz para aliviar tu pena, Yo que tantas horas y años felices pasé con mi hermano Salvador, envueltas en nuestra música y nuestra amistad, quisiera decirle a todos los que conocieron a ese ser tan entrañable y genial que se ha ido: un músico y cantante de vocación, un gran dibujante, un hombre- niño pinturero y zalamero, un gran conversador lleno de ironía, un” Don Juan” enamoradizo y un amigo del alma,. Atrás quedarán sus errores y aciertos en esta vida que a cada uno le viene con dificultades añadidas, y que a veces no acierta a sopesar los daños colaterales que pueda ocasionar, pero su gran corazón y amor por lo que dejaba en este mundo ha sido uno de sus objetivos en estos últimos años, así me ha llegado a mí y por eso quisiera compartirlo contigo y con todos los seres que lo querían , que por cierto eran muchos. Y ahora, ya casi sin poder leer lo que escribo por el rocío de mis ojos, te ofrezco mi amistad y mi cariño, como a él le hubiera gustado, porque tengo miles de cosas que compartir contigo y tus hermanas. Muchos besos de la mitad de aquel gran duo . Adolfo Ramos de “Salvador y Adolfo”.

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