La esencia (II)


 

 

He seguido aprendiendo estos días lo importante que son las personas, cuando están a tu lado de verdad. También he aprendido a que por mucho que tú te entregues y le des a otras, si estás no quieren recibir lo que das, es mejor no derrochar con ellas. Lo que sí que tengo claro es que, aunque todos tenemos muchos defectos y virtudes, los que dan más que los que reciben no son los que tienen que cambiar. Me niego a pensar que los que dan tienen que cambiar su forma de vivir, de amar y de entender la vida. Y también es verdad que cuando se da, hay que poner unos límites. Eso lo aprendí también hace poco.” Pero Mariví, guárdate algo para ti mujer, que te vas a quedar vacía”, me dice siempre una persona que me quiere bien. Al parecer entregarte del todo no vale ya. Eso, dicen, acaba haciendo mucho daño a quien da y hace que el que recibe no lo valore lo suficiente. Me gusta mucho disfrutar de los momentos, y muchas veces he sabido disfrutar de ellos sin complicarme más. Esto sé hacerlo también. Pero cuando los momentos empiezas a compartirlos con alguien más habitualmente y comienzas a dar de verdad, los momentos empiezan a ser mucho mejores.

  Ahora sí, hay algo que me quedó claro de todo esto, y es que yo soy de las que doy y no voy a renunciar nunca a dar de verdad. Y procuraré que las personas que reciban sepan valorar de verdad lo que estoy entregando. De lo que estoy completamente segura es  lo que entrego y como lo he entregado ha sido tan de verdad que me ha salido directamente del corazón. Quizás tendría que haber sido más fría, más cerebral, más calculadora o más egoísta. Pero yo no sé medirme por esos parámetros. Quizás debería haber aplicado más la razón que el corazón, pero no ha sido así porque lo vivido ha sido como ha sido y no premedité nada de nada. Quizás haya descubierto uno de mis grandes defectos. No lo sé. El tiempo irá marcando si estaba equivocada o no.

Ahora, después de varios días en silencio, ha llegado el momento de empezar a decir lo que siento y como me siento. Y, sí, ha habido momentos en los que no he tenido ganas de escribir, y creo que os habéis dado cuenta. Etre no es un lugar sólo para la política o para comentar asuntos de la ciudad. Este lugar es un espacio para que podamos expresarnos en libertad. Por eso hay muchos post sobre mi vida, sobre mis sentimientos, sobre mi hijo y sobre mis amigos. He procurado siempre aquí ser lo suficientemente sincera como para que sepáis, los que pasáis a diario por aquí, como soy y lo que pienso en cada momento. Y soy así, así de transparente. Y no me arrepiento de serlo. Y tampoco me avergüenzo al decir aquí cuando me equivoco o cuando estoy más feliz o más triste. Ahora me doy cuenta de lo importante que es en la vida saber quienes son los que realmente importan. Al menos, las experiencias vividas, me han dado una nueva lección para seguir afrontando la vida. Ahora sé un poco más de la vida, y de las personas, y estoy segura que eso me ayudará, y mucho, a saber vivirla. Creo que esa es la esencia. No es vivir si más, es saber vivir lo mejor posible.

6 comentarios sobre “La esencia (II)

  1. ESTA CLARO DEJA QUE TU CORAZON TE GUIE Y SIGUE COMO ERES ASI FUE COMO ME INPRECIONO LA PRIMA VOLTA ASI TIENE QUE SER TU CORAZON TE GIARA SALUDOS Y GRACIAS…

  2. Gracias Mariví por tu post, no cambies, no nos prives de ellos. Cuando lo he leído, pensé, por un momento, que yo era la autora. Me pasa lo que a ti, me doy al 100%, me doy sin reserva, me doy sin pedir nada a cambio y muchísimas veces no me siento correspondida, pero mi entrega nunca la hago pensando en la recompensa. No voy a negar, que en muchos momentos te sientes un poco decepcionada, pero luego pienso: son más infelices lo que no son capaces de dar ni de recibir y sigo con mi propia filosofía, la que he practicado toda la vida. No se puede vivir sin dar, sin agradecer, ni intentado no ser yo misma y no quiero terminar mi vida con las manos vacías.
    Te deseo un feliz verano y que disfrutes de Victor.

  3. BUENOS DIAS SABES DESDE QUE TUVE 15 AÑOS MAS O MENOS MEFUI AL MUELLE Y ME COLE DENTRO DEL FERRI PENINSULA Y ALLI COMENZO MI PRIMERA AVENTURA LLEGUE ASTA ALEMANIA Y DINAMARKA Y SUECIA Y NORUEGA SIN DNI Y SIN NADA DE NADA EL RESTO FUE MI CORAZON EL QUE ME GUIO Y ACTUALMENTE TENGO 49 RECIEN CUNPLIDOS VIVO FELIZ EN MI ISLA CANARIA TENGO DOS HIJAS SEÑORITAS ACTUALMENTE Y UN NIETO Y SIGO SOLTERO DE LO CUAL ES PARA MI UN ORGULLO AMIGOS NO INPORTA EL SABOR NI EL COLOR NI LA FORMA NI NADA SOLO INPORTA TU CORAZON SIGUELO SIEMPRE Y SERAS FELIZ DESDE MI BARRIO DE SAN FERNANDO UN ABRAZO AHH Y MARIVI GUIATE SIEMPRE DE TU CORAZON GRACIAS POR TU AMISTAD Y ANIMOS MUJER ESTAS EN LA ONDA SIGUE ASI TE SEGUIMOS SIEMPRE MISTICO FRANCILINE…

  4. Tienes salud, un buen hijo, amigos, familia, trabajo… eso es lo que realmente importa. Eres Mariví Romero una mujer sorprendentemente grande y eso es todo.
    Mi madre siempre dice…que DAR ES CORAZÓN. PEDIR ES DOLOR.Besitos

  5. Hola Mariví, no te leo todo lo que me gustaría por la faltra de tiempo, siempre hubo algo que me atrajo de tu persona desde la primera vez que te escuché. Ahora se que lo que me atrajo de tí es lo mucho que nos parecemos, cuando he leido este post, es como si me estuvieran describiendo, tanto los pensamientos como las sensaciones que vivimos cuando la gente cercana nos dice que no es bueno dar tanto.

    Mucha gente me dice que lo que me hago aprenderé a no hacerlo con el paso de los años. Siempre pensé que sería muy triste para mí aprender a dejar de ayudar a quien lo necesite. Me decían que los palos que te van dando te llevan a eso, y la verdad es que estaba empezando a sufrir demasiados palos seguidos, de gente que verdaderamente no quiere ser ayudada solo quieren ser victimas y cuando tus energías las empleas en ellos te agotan.

    Hubo un momento que pensé que al final tenían razón cuando me decían que aprendería a dejar de ayudar, estaba cansada de dar, dar y dar y comprobar como lo que yo daba era desperdiciado. (hay gente que no valora lo que se le dá) y llegó a mi vida la siguiente reflexión:

    Las personas como tú y como yo, somos sembradoras, sembramos sin esperar nada a cambio y es un error, puesto que lo que debemos hacer es sembrar esperando que esas semillas sigan sembrando en los demás.

    Si sembramos en una tierra árida podemos agotar nuestras energías para cuando tengamos la tierra fertil. Y habremos dejado sin los frutos necesarios para conseguir más semillas y que jamás se agoten los sembradores.

    Gracias por tus palabras.

    Abrazos, Ana Frenández.

  6. Querida Mariví, que razón llevas…, ya lo dijo alguien muy influyente “Más bienaventurado es dar que recibir” (más feliz es quien da que quien recibe). Fdo. Jesucristo.
    Me identifico con tu sentir y creo que es importante transmitirlo a la gente que nos rodea. Hay que satisfacer las necesidades de los pobres (aquellas …personas que carecen de lo necesario para vivir), así como las necesidades de los miserables (aquellos que teniendo lo suficiente, no comparten ni hacen nada por los demás, viviendo sólo para sí mismos). Ésto no tiene que ver con clases sociales, ni nivel económico, ni académico.., tiene que ver con dos tipos de personas “los que dan” y ” los que no dan”.
    Besos.

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