Momentos irrepetibles


 

Ayer comenzamos una nueva etapa en nuestras vidas mi hijo y yo. Víctor comenzó a ir al colegio. Yo tengo algunos recuerdos vagos de mi llegada a Puertosol que fue mi primer colegio. Es verdad que en aquel momento entrábamos al cole con 5 años. Más tarde, el 3º de EGB tuve la gran suerte de entrar en el Colegio Público Pablo Ruiz Picasso. Jamás olvidaré el día en el que las clases nuevas, porque inaugurábamos el cole aquel año, abrían sus puertas para nosotros.

El miércoles por la noche mientras le explicaba a Víctor que ya no iría más a la guardería, muchas preguntas seguidas salían de su boca con esa media lengua que tiene. Me preguntó si el cole era grande, si había niños en el cole y si iba a estar su amiga Ana, que ha sido su gran amiga en los 3 años de guardería. Por  mucho que le pinté todo de color de rosa, ayer por la mañana mientras intentaba subir con el la cuesta que lleva hasta la puerta del cole, cada paso que dábamos servía para que el pánico se apoderase de ese cuerpecillo de 3 años recién cumplidos. ” ¡Mami , no!” me decía mientras los subía cada vez más el tono de su frase porque nos acercábamos a la puerta. Allí muchos niños y niñas aguardaban para entrar la mayoría en brazos de sus padres. A Víctor no hubo manera de calmarlo, así que cuando nos tocó el turno lo metí como pude en su clase. Mientras conocía a su profesora intentó escaparse dos veces. Así que me fui y lo dejé con cara de terror y llorando de una manera tan intensa que sólo era su llanto el que se oía fuera del aula.

Yo salí angustiada y caminé casi sin saber por donde iba hasta una cafetería cercana para sentarme. Me temblaban las piernas. Lo tenía que recoger en una hora, así que como pude pasé ese tiempo leyéndome los papeles que me habían entregado del aula matinal y el comedor, sin olvidar aquella cara de pánico con la que me había despedido de él. Y 20 minutos antes de lo previsto ya estaba merodeando por el cole. Así que un señor que había en la puerta al verte la cara que llevaba me invitó a pasar para que lo observase un rato por una ventana que hay en la puerta de la clase. Y cual fue mi sorpresa cuando lo vi  jugando y feliz con sus nuevos amigos. Estaba tranquilo y no paraba de jugar con todo lo que tenía a su alrededor. En ese momento me relajé y me dic cuenta que realmente yo lo había pasado mucho peor que él.

Cuando salió me dijo que le encantaba su cole nuevo y que si volvíamos o no. Hoy cuando lo he despertado me lo ha preguntado de nuevo y hemos ido los dos bastante mas animados que ayer. Hoy cuando lo dejé en la clase me dijo adiós con una sonrisa y abriendo mucho los ojos. Creo que se adaptará pronto a esta nueva realidad, posiblementemente mucho más rápido que yo.  Jamás olvidaré el día de ayer.

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24 comentarios sobre “Momentos irrepetibles

  1. Me ha emocionado mucho, recuerdo esas mismas sensaciones con mis dos hijos.
    Es un momento que nunca olvidaré. Me has hecho recordar con ilusión esos primeros días de cole.

  2. ya te lo comente ayer es el monto ese pero luego ellos juegan y se les pasan, y más a tu Victor que es la imagen de aprender y conocer,animo Marivi cuando crecen es peor,yo tengo 2 una de 25 y otro de 20 y los problemas son mayores,ahora los dos en paro mi hija preparando opocisiones para fundacion picaso y el otro estudiando pasando el tiempo,ojala tuvieran esos tres año.solo de pensarlo lloro.Un beso marivi

  3. me alegro por ese momento, es a veces duro para los pekes y las mamas, pero entre los nervios de comenzar siempre hay una luz divertida. yo como maestro que soy veo las caras de los niños y las mamas y a veces te sorprenden.

    feliz comienzo

  4. Marivi,tu hijo Victor se hace mayor me has recordado felzmente el primer dia de cole de mi hijo Marc el llego a escaparse de clase ese dia el proximo lunes 14 empieza 4 curso el tiempo pasa muy rapido y nuestros hijos se hacen mayores

  5. Mariví has descrito exáctamente lo que me ha pasado a mi esta mañana. Teresa lloraba sin parar, mientras que el resto de compañeros entraban al aula con normalidad.
    Imáginate el trago que es tener que pasar por lo mismo dos veces en una semana: una hoy y la semana pasada con el peque que tiene 16 meses.
    La que lo pasa mal es una porque a los 15 segundos de irnos de la clase la niña se ha puesto a hablar con la maestra y se lo ha pasado bien.
    Son etapas que hay que pasar y que en un futuro recordaremos hasta con añoranza.

  6. Yo estoy intranquila con lo de la Gripe A, porque anque pongan vacunas, no saben los efectos secundarios, me mandaron ver una pagina digital, del PSOE, que los medicos se negaban a poner vacunas por estar en fase investigación, y no saber sus efectos, “y quieren pribarla con los niños ” puede que no pase nada, como ser en invierno, una catastrofe.

  7. Me has emocionado.No tengo la dicha de ser papá y por lo tanto,no he experimentado esas sensaciones.Pero a veces he acompañado a una hermana a llevar a mi sobrino al colegio,y pude observar las reacciones de nenes y papás.Buén ánimo!!!!!.

  8. HOLA MARIVI, QUE MOMENTOS MAS BONITOS CUANDO ACOMPAÑAS A TUS HIJOS EL PRIMER DÍA YO POR DESGRACIA NO PUEDO HACERLO LA JUSTICIA ME HA QUITADO LA CUSTODIA DE MIS HIJOS POR MI ENFERMEDAD, PARECE INCREÍBLE PERO ES CIERTO. EL MEJOR TESORO QUE TENGO SON MIS HIJOS

  9. muy emotivo..el primer dia de colegio es a veces peor para nosotras que para ellos..fíjate que mi hija mayor tiene 16 años y aún recuerdo la llorera que pillé en el coche después de dejarla a ella el primer día…son momentos que tenemos que pasar pero que son durillos…

  10. Querida Marivi: eso nos paso a todos tanto cuandop fuimos al cole por primera vez que llorabamos porque no dejaban en un sitio desconocido, sin nuestros amigos del cole antiguo, pero enseguida y gracias a los magnificos profesionales de la enseñanza la situacion cambia para los niños y en especial para los padres. Yo soy de los que me guata acompañar a min hijos el primer dia de cole y ver en que clase han caido, quienes son sus profesores y me voy con ese pellizquillo en el estomago y rogando que el curso se desarrolle de manera feliz y productiva. No te preocupes porque Victor cada dia estara mas feliz en su nuevo cole.
    Besos

  11. No tengo hijos ,pero he vivido con tu relato lo que tantas veces me han contado las madres y que al leerlo se siente mejor.Dentro de poco ,cuando lleguen las vacaciones de Navidad ,te estara preguntando por sus nuevos amigos y por las ganas de volver.Ley de vida.Gracias por haber pasado este momento contigo.Besos

  12. Disfrutemos los segundos, minutos, horas de nuestros hijos ahora que lo tenemos pequeñitos… crecen tan rapido jo!!! a mi niña me la como todos los días a besos y creo que le gusta pq ella me pide besitos se me cae la baba je je. ES MI VIDA… Besos

  13. Esto es crecer juntos..Aprender lecciones de vida.Desapego, independencia, libertad.Son bellas palabras pero ¡Como cuestan cuando se tratan de nuestros hijos!!.De a poco comenzamos a ser más expectadores de sus vidas .Es una mezcla de orgullo y sentimiento de pérdida muy raro. A veces resulta más fácil que otras. Pero siempre estamos a su lado, o a un lado .Ellos saben que estamos , van y vienen .A veces no lo seguido que quisieramos, pero es ley de vida.Estaremos para cuando nos necesiten hasta nuestro final. A veces protagonistas, otras coprotagonistas y otras de espectadores.Besos

  14. Quizás ese día nos damos cuenta que los mayores todo lo magnificamos. Los padres vemos que la dependencia de ellos es menor: Es un hito en nuestras vidas. !! que levante la mano el padre que no tenia un nudo en la garganta ese día!! Queremos ver como queda, con quien va, ¿Hará amigos?, ¿Me echará en falta? Es sorprendente el grado de adaptación de los pequeños. Mientras ellos nos ven, atiborrados en la puerta de clase, ven que existe la leve esperanza de poder volver y patalean por hacerlo. En el momento que se encuentran solos, ante 20 personas como ellos, su poder de adaptación y de disfrute les hace ser sociables, parlanchines y disfrutar. Al regreso del primer día, los padres, aún con los ojos colorados y ellos super felices porque “su nuevo amigo” les ha dado una goma, cromo o botón.

  15. Los que hemos tenido la suerte de acompañar a los pequeños en esos momentos iniciales de separación comprobamos en nuestras carnes lo duro que es confirmar que se trata de seres maravillosos, fuertes e independientes de nosotros que precisan de estos pequeños momentos dolorosos para crecer ante la vida.
    Sorprendentemente, las pesadillas son necesarias para que nuestro cerebro se “entrene” ante situaciones difíciles y estas separaciones enseñan sobre todo a los mayores la necesidad de la independencia.
    Todo esto lo digo yo que el día que le hizo la prueba del talón un enfermero a mi primer hijo no sabe lo cerca que estuvo de morir cuando el puñetero crío empezó a llorar, me sentí como un león defendiendo a su camada,¿cómo es posible que una persona supuestamente civilizada tenga una sensación tan “animal”?, todavía la recuerdo y os puedo decir que ahora confirmo que los hijos nos hacen vivir experiencias y sensaciones desconocidas y maravillosas.Nos hacen crecer.
    Yo sé que ahora daría la vida por cualquiera de ellos y ¿acaso no es esa la sensación de generosidad más grande que se puede tener?.
    Bendita sea la mater/paternidad y lo que obtenemos de ella.
    Aunque sea dificil de creer, tu hijo ha crecido con esa experiencia y tú tampoco eres la misma, su universo se ha ampliado, el pájaro empieza a volar, aunque no lo notemos y su vuelo será tanto más firme cuanto mejor le formemos.
    un abrazo.

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