15 minutos


 

 torrijos-1831

 

Fue en jueves pasado cuando al subir la escalinata del Ayuntamiento me encontré con Elena. Estaba en la puerta y mostraba en su rostro cierto desconcierto y tristeza. Entonces nos cruzamos las miradas y justo cuando yo iba a atravesar la puerta se dirigió a mí preguntándome si tenía un minuto para hablar con ella. Me aparte un poco de la puerta para escuchar a Elena. Quería entrar al Ayuntamiento para ver un cuadro que fue su compañero durante los años de su infancia. Toda su niñez la pasó por las tardes en el Ayuntamiento. Su abuela Lola había sido durante casi 40 años limpiadora del Ayuntamiento y por las tardes no le quedaba más remedio que permanecer allí con ella. A ella la crió su abuela porque su madre murió muy joven y su padre se fue. La mirada de Elena, y como había comenzado su relato me impresionaron. Sólo quería volver a observar un rato aquel cuadro del fusilamiento de Torrijos que, en aquellos años, se encontraba situado entre la planta baja y la primera planta subiendo las escaleras para llegar a Alcaldía.

La cogí del brazo y entramos. A los policías del control de la entrada les dije que venía conmigo. Ella había intentado entrar y no le habían permitido el paso. Por eso estaba triste cuando la conocí. Mientras subíamos le expliqué que ahora ese cuadro estaba en la sala que hay justo antes de entrar al despacho del Alcalde y le dije que si no había nadie en ese momento podríamos entrar. No entendía muy bien como a una niña le podía gustar la imagen que se representaba en aquel cuadro. El cuadro describe con bastante realismo el momento del fusilamiento de Torrijos en las playas de Huelin. Sangre, muertos, fusiles, las caras de los asesinos, la de los recién asesinados y la escena tétrica no era el mejor paisaje para una niña de 3 años que era la edad que tenía Elena cuando comenzó a acompañar a su abuela a su trabajo al Ayuntamiento. Y ella me contó como al principio la sensación de pánico le recorría todo el cuerpo mientras sentada en un peldaño de la escalera observaba aquel cuadro de grandes dimensiones con tremenda escena. Eso le sucedió durante un año y me reconoció que por las noches cuando iba a dormir no podía olvidar aquellas caras desencajadas y aquellos señores de negro que esperaban su fusilamiento. Después de un año, Elena se fue familiarizando tanto con aquellos señores que llegó a ponerle nombre imaginario a cada uno y desde la escalera hablaba con ellos. Hasta que llegó el momento en el que entraba en el Ayuntamiento y siempre iba a sentarse al lado del cuadro que le acompañó durante los diez primeros años de su vida.

Después dejó de ir al Ayuntamiento y se quedaba en casa estudiando. Hoy es una mujer de 44 años, casada y con dos hijos. Ella le ha hablado muchas veces a sus hijos de aquel cuadro. Ese día ella quería volver a verlo. Así que entramos las dos en la sala de ante alcaldía y se sentó justo enfrente. En silencio observó la escena de nuevo y de esos ojos tan expresivos comenzaron a caer instantáneamente algunas lágrimas de emoción. Estuvo sólo tres minutos allí. Salimos y se despidió de mí dándome un abrazo que estaba cargado de sentimientos. Aquella mujer, desde muy niña se había metido dentro de aquella escena junto al mar. Y quería volver a revivir aquellos años de esa niñez un tanto dura  pero que le sirvió para ser hoy una mujer fuerte y valiente. Mereció la pena encontrarme con Elena. Estuvimos juntas apenas 15 minutos, pero sin duda fueron intensos para ella y para mí. Jamás lo olvidaré.

 

11 comentarios sobre “15 minutos

    1. Antonio es verdad que cosas como estas me llenan mucho. También poder convertirme en aliado de aquellos que necesitan fuerza para salir adelante. Por eso sigo aqui.Besos

  1. Me ha encantado la historia, es increible, personas como Elena que han pasado tanto en la vida siguen adelante a base de lucha y esfuerzo. Pienso que personas como yo somos bastante débiles que ante cualquier dificultad lo vemos todo más negro que los señores del maravilloso cuadro de la historia.
    Enhorabuena Elena por tu grandeza y fuerza. Gracias mariví por tu historia.

    1. José María, me alegro que te haya gustado. Solo he contado lo que pasó. Y piensa que nunca hay que ver todo negro. Tenemos momentos, pero siempre hay una esperanza y una ilusión por la que merece la pena salir adelante. Besos y fuerza.

  2. A veces solo por estos momentos merece la pena, levantarse por las mañanas y comenzar con la rutina diaria…los recuerdos de la infancia, son tiernos e inolvidables.
    Un beso, Estrella.

  3. Estrella lleva razón, hay momentos en que un olor, un sabor o la vision de algo familiar, nos permite viajar en el tiempo hacia aquellos momentos en que fuimos muy felices.

  4. Hola Mariví el pequeño relato me ha gustado, a veces nos quedamos capturados o con la mente en blanco y la imaginación nos hace feliz. Entiendo a esa chica y a ti por pacilitarle el acople con sus sentimientos y con su libertad, sin dinero y sin pasividad, te felicitó por esa pincelada de alma que es importante. Huelín era un socio de Loring, heredia y Larios, creo recordar y a mi me pasa lo mismo cuando voy a la finca de la Concepción, que fue la casa de Jorge Loring. Málaga toda tiene el duende bizantino y oriental. Besos

  5. no siempre puedo poner algun comentario a tus blogs, por causa del tiempo aunq los leo, este tiene un romanticimos especial de ahi que me haya decidido a dejar por unos instantes lo que he de hacer y escribir algo.

    Gracias por compartir este acontecimiento de tu vida

  6. La historia es muy emocionante pero es que no me extraña que de niña se sintiese impresionada. Sin duda es el mejor cuadro histórico que hay en la Casona. Es un cuadro que resalta sin duda la firmeza de los que asumieron su deber con integridad. Las expresiones no son de pena… algo verdaderamente fuerte se esconde tras esas miradas. Recomiendo a todo el que tenga oportunidad que no deje de verlo.

  7. Muy emocionante este relato,me gusta como escribes ,aunque no tengo a veces lugar de contestarte ,desde Granada te doy animo para que sigas deleitándonos con tus vivencias
    Un besote guapa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s