
Sobre las doce menos cinco de la mañana de hoy, Rafael Illa, el Jefe de Protocolo del Ayuntamiento, da el aviso y el Alcalde dice que interrumpimos el Pleno para saludar a José Antonio Griñán, Presidente de la Junta de Andalucía desde que dimitiera hace unos 8 días Manuel Chaves. El Alcalde ha bajado para esperarlo a la puerta del Ayuntamiento. Nosotros, toda la corporación, hemos pasado al Salón de los Espejos para colocarnos en fila por orden protocolario y prepararnos para saludar al Presidente de la Junta. Mientras esperábamos ha habido decenas de comentarios, unos más afortunados que otros, otros más graciosos y algunos con menos gracia. En cinco minutos ha llegado rodeado de fotógrafos y cámaras de televisión y el Alcalde uno a uno nos lo ha presentado diciéndole cual es la responsabilidad que cada uno tenemos en el equipo de gobierno.
Hablaba yo con Elías Bendodo cuando saludó a Carolina España, portavoz del PP. La siguiente mujer en la fila era yo. Entonces he puesto la mano para estrechársela porque yo no sabía si le había dado dos besos Carolina o no. Entones agarró mi mano, mientras el Alcalde le explicaba mi responsablilidad, pero se ha acercado para darme dos besos. Ha sido uno de estos momentos de incertidumbre en el que no sabes lo que hacer cuando vas a saludar a alguien que no conoces. Y me ha preguntado que si estoy bien. Yo le dicho que sí. Por cortesía le he preguntado que como está el y me ha dicho que encantado de estar aquí. Ha sido todo muy rápido, demasiado rápido. Cuando he girado la cabeza hacia mi derecha, ya casi estaba acabando. Después, a solas se ha reunido con el Alcalde durante un rato.
Espero que a pesar de lo fugaz de su paso por el Ayuntamiento, se detenga y dedique mucho mas tiempo a resolver y a dar solución definitiva a asuntos tan vitales para nuestra provincia como el saneamiento integral, el nuevo hospital tan necesario para Málaga, la construcción de nuevos colegios en zonas donde este año se han quedado mas de 200 niños si plaza para el curso que viene, o esos 38 nuevos juzgados que necesita nuestra provincia. Y esto por enumerar sólo algunos de los asuntos pendientes. Hay muchos más.
Y la descentralización real y la puesta en marcha del Pacto Local en el que de verdad de transfiera la financiación necesaria para que podamos resolver los problemas de las personas que acuden cada día a su Ayuntamiento a plantear sus problemas. En su discurso de investidura Griñán apostó por ello. Pero la política es mas que discursos. Un discurso lo soporta casi todo. Ahora hay que ver si da realmente los pasos para convertir las palabras en realidades palpables. Si no lo hace, estaremos ante más de lo mismo.







